RESIDENTES QUE PERCIBEN RENTAS DE TRABAJO PUEDEN SOLICITAR QUE LES PRACTIQUEN MAYOR RETENCIÓN

Muchas personas naturales residentes se sorprendieron por el aumento de los saldos a pagar en su declaración de renta. Lo mejor sería que solicitaran voluntariamente a sus agentes de retención que les sea practicada una mayor retención, según el parágrafo 3 del artículo 383 del ET.

Ahora que ya están finalizando los plazos para la presentación oportuna de las declaraciones de renta por el año gravable 2017 de las personas naturales residentes, las cuales tuvieron que enfrentarse al nuevo proceso de cedulación establecido en la Ley 1819 de diciembre 29 de 2016, muchas de ellas se han sorprendido en relación con el aumento en el valor a pagar final (después de retenciones en la fuente) que tuvieron que liquidar en dichas declaraciones, en comparación con lo que liquidaban hasta las declaraciones del año gravable 2016 (véase, por ejemplo, el artículo del diario El País, de octubre 7 de 2018 titulado: ¨¿La declaración de renta lo dejó con dolor de cabeza?¨, y el artículo del diario Portafolio, de septiembre 5 de 2018 titulado: ¨Declarantes de renta están pagando hasta más del doble¨).

Al respecto, y si pensamos en el caso de las personas naturales residentes que perciben rentas de trabajo, lo cierto es que el artículo 388 del ET establece que sus empleadores o pagadores, para efectos de practicarles mensualmente la retención en la fuente que luego restarán al final del año en su declaración de renta, deben depurarle cada mes los pagos o abonos en cuenta por dichas rentas de trabajo con la misma depuración (ingresos brutos, menos ingresos no gravados, menos deducciones y rentas exentas limitadas; ver artículos 335 y 336 del ET) que el trabajador tendrá que aplicar al final del año gravable cuando deba preparar su declaración de renta. Siendo ese el caso, se podría esperar que al final del año el monto total de las retenciones en la fuente que le fueron practicando al trabajador sea muy cercano al valor del impuesto que se liquidará en su declaración de renta y, por tanto, no deberían originarse muchas sorpresas en el valor a pagar final que se cancelará en la declaración de renta. Pero ello no siempre es así, por varias razones. Veamos:

Sucede que mensualmente, al momento en que se van a practicar las retenciones en la fuente, y si el empleador o pagador aplica el procedimiento de retención n.° 1 (artículo 383 del ET), la parte gravable de los pagos mensuales se busca en una tabla que no es igual a aquella que el trabajador aplicará al final del año en su declaración de renta. En efecto, y por citar un ejemplo, si los pagos gravables mensuales de un trabajador arrojan un valor de 100 UVT, el empleador o pagador buscará esos 100 UVT en la tabla del artículo 383 del ET, lo cual produce una retención mensual de $31.500; esto equivale a que en el año le habrá practicado un total de retenciones de: $31.500 x 12 meses = $378.000. Sin embargo, al final del año, cuando el trabajador deba elaborar su declaración de renta, sus pagos gravables de todo el año serían de: 100 UVT x 12 = 1.200 UVT, y dicho monto se deberá buscar en la tabla n.° 1 del artículo 241 del ET, produciendo un impuesto anual de $693.000 (casi el doble de lo que sumaron sus retenciones en la fuente)

Por otra parte, y de acuerdo con lo establecido en el Decreto 1.2.1.20.7 del DUT 1625 de octubre de 2016, luego de ser modificado con el Decreto 2250 de diciembre 29 de 2017, las cesantías que se le consignen en febrero de cada año al trabajador en los fondos de cesantías deben ser reconocidas por el trabajador como un ingreso fiscal al final del año y deberá calcular impuesto de renta sobre el 60 % de tales valores con la tabla n.° 1 del artículo 241, pues solamente el 40 % será el valor que podrá restar como exento. Sin embargo, aunque una parte de esas cesantías terminaría produciendo impuesto de renta al final del año, sucede que los empleadores no deben calcular ningún valor de retención en la fuente sobre dichas cesantías, pues así lo dispone el parágrafo 3 del artículo 3 del artículo 135 de la Ley 100 de 1993, y el artículo 22 del Decreto 841 de 1998, actualmente recopilado en el artículo 1.2.4.1.11 del DUT 1625 de octubre de 2016. Siendo ese el caso, es obvio que al final del año el asalariado no tendría valores por retenciones en la fuente que le ayuden a disminuir el valor a pagar por impuesto de renta que tendrá que liquidar sobre una parte de sus cesantías.

Por último, debe mencionase que cuando el empleador aplica mensualmente el procedimiento de retención en la fuente n.° 2 mencionado en el artículo 386 del ET (el cual implica calcular en junio y diciembre de cada año un porcentaje fijo de retención que se calcula con base en los ingresos obtenidos en los 12 meses anteriores a la fecha en que se realiza el cálculo), es posible que los pagos gravables mensuales del asalariado queden sometidos a una retención muy baja (en algunos casos hasta con una tarifa del 0%). Siendo ese el caso, es obvio que al final del año, cuando el asalariado deba elaborar su declaración de renta y deba definir su impuesto a cargo utilizando las tarifas de la tabla n.° 1 del artículo 241 del ET, lo que sucederá es que dicho asalariado no tendrá suficientes retenciones para disminuir el monto a cargo de su impuesto de renta.

Beneficios de solicitar que se les practique una mayor retención mensualmente.

Habiendo demostrado que las retenciones en la fuente que los empleadores o pagadores practican cada mes a quienes perciben rentas de trabajo pueden no ser suficientes para amortiguar al final del año el valor del impuesto a cargo que el trabajador deberá liquidar en su declaración de renta, es importante destacar que una solución sencilla a dicho fenómeno se encuentra en la posibilidad de que aquellos asalariados y demás personas naturales residentes que perciban rentas de trabajo sometidas a retención en la fuente con el procedimiento n.° 1 (artículo 383 del ET) le soliciten voluntariamente a sus empleadores o pagadores que les practiquen mensualmente una mayor retención en la fuente.

En efecto, en el parágrafo 3 del artículo 383 del ET se dispone lo siguiente:

“Parágrafo 3. Las personas naturales podrán solicitar la aplicación de una tarifa de retención en la fuente superior a la determinada de conformidad con el presente artículo, para la cual deberá indicarla por escrito al respectivo pagador. El incremento en la tarifa de retención en la fuente será aplicable a partir del mes siguiente a la presentación de la solicitud.”

Para entender mejor lo que implica acogerse a dicho parágrafo, es necesario citar las tarifas que se aplican en los cuatro diferentes rangos que componen la tabla contenida en el artículo 383 del ET. Tales rangos son:

Rangos en UVT

Tarifa Marginal

Impuesto

Desde

Hasta

>0

95

0 %

0

>95

150

19 %

(Ingreso laboral gravado expresado en UVT, menos 95 UVT) *19 %

>150

360

28 %

(Ingreso laboral gravado expresado en UVT, menos 150 UVT) *28 %, más 10 UVT

>360

En adelante

33 %

(Ingreso laboral gravado expresado en UVT, menos 360 UVT) *33 %, más 69 UVT

 
Por tanto, y solo por citar un ejemplo sencillo, si el pago mensual que se le realiza a un asalariado o a un cobrador de honorarios o servicios, luego de todas las depuraciones respectivas por concepto de ingresos no gravados, deducciones y rentas exentas limitadas a que tenga derecho, arroja un valor gravable de 100 UVT, en ese caso es claro que el empleador o pagador aplicará la fórmula que se muestra para el segundo rango de la tabla. En la parte final del cálculo de dicha fórmula se usará una tarifa marginal del 19 %. Sin embargo, el trabajador podrá indicarle por escrito a su empleador o pagador que, en lugar de un 19 % utilice un 22 %, un 25 %, etc., todo dependiendo de cuánto sea el mayor valor de retención en la fuente que quiera ir acumulando a su favor a lo largo del período, para así evitar grandes sorpresas al final del año.
 
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