EVALUACIÓN DE INCORRECCIONES IDENTIFICADAS DURANTE LA REALIZACIÓN DE UNA AUDITORÍA

Determinar las incorrecciones de la información suministrada en un encargo de auditoría y acumularlas permite identificar si dichas incorrecciones evaluadas de forma individual y global sobrepasan los niveles de importancia relativas determinados por el auditor con base en la NIA 320.

Con la NIA 450 el auditor estará en la capacidad de determinar los efectos de las incorrecciones (diferencias entre la cantidad, clasificación o presentación de información de una partida incluida en los estados financieros y la cantidad, clasificación o presentación de información requerida para dicha partida)  identificadas en la auditoría.

Importancia relativa e insignificancia de las incorrecciones

Se requiere que el auditor acumule las incorrecciones que identifique durante la realización de la auditoría, sin tener en cuenta las que a su consideración determine insignificantes (dado que estas no tendrán un efecto material sobre los estados financieros). Cabe anotar que las consideradas insignificantes difieren de las no materiales porque tienen un impacto menor que la importancia relativa determinada en la NIA 320. (Ver párrafo A2 de la NIA 450). Esta NIA recomienda que el auditor distinga las incorreciones como:

De hecho: sobre las que no tiene ninguna duda.

De juicio: se derivan de estimaciones contables o políticas elaboradas por la dirección, de las cuales el auditor considera que son inadecuadas o no son razonables.

Extrapoladas: es la mejor estimación realizada por el auditor puesto que se evalúa toda la población a través de proyecciones no solo una muestra, como por lo general ocurre.

La suma de las incorrecciones detectadas sirve para identificar si estas, de forma global se aproximan a la cifra de importancia relativa determinada, en caso de que el auditor identifique que esta cifra se aproxima debe revisar la estrategia global de la auditoría y la planeación que realizó con anterioridad a fin de adicionar evaluaciones que le permitan identificar si la dirección ha realizado procesos para corregir las incorrecciones y dependiendo de los resultados de las evaluaciones, pueda llegar a una conclusión que proporcione seguridad razonable sobre la información de la entidad.

Comunicación y corrección de las incorrecciones identificadas

El auditor debe comunicar a la dirección las incorrecciones acumuladas en aras de que sean corregidas, y la dirección debe comunicar al auditor si decide corregirlas o no y los motivos de su decisión; posterior a las correcciones que se hagan o dejen de hacerse el auditor deberá determinar si el conjunto de los estados financieros está o no libre de incorrección material.

Ahora bien, ante la decisión expuesta por la dirección de no realizar una corrección, el auditor deberá nuevamente evaluar la importancia relativa con el fin de determinar si sigue siendo adecuada y luego, debe determinar la magnitud de las incorrecciones, su naturaleza y sus efectos en la toma de decisión.

De acuerdo con lo anterior, el auditor debe comunicar a los responsables de gobierno de la entidad dicha situación y los efectos de las incorrecciones no corregidas, expresando de forma individual cada una de ellas y los efectos en cada saldo contable, transacción o estados financieros en general. Para terminar el proceso puede solicitar a los responsables de gobiernos manifestaciones escritas sobre su posición frente a la información suministrada.

Documentos de auditoría

El auditor debe apoyar su encargo de auditoría a través de documentos que contengan las conclusiones de su evaluación, donde se especifiquen los efectos de las incorrecciones no corregidas y se evidencien los niveles de importancia relativa sobre los que trabajó. Además, incluir “el cumplimiento de requerimientos normativos y contractuales”.

Fuente:actualicese.com

Categorias: AUDITORÍA

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