CONDICIONES Y HECHOS QUE INDICAN RIESGOS DE INCORRECCIÓN MATERIAL

Existen diferentes ejemplos, extraídos de situaciones de la cotidianidad de las empresas, que sirven de alerta para la identificación de riesgos de incorrección material en los estados financieros de una entidad auditada. A continuación mencionamos algunos conforme a los lineamientos de la NIA 315.

Para identificar riesgos de incorrección material en los estados financieros, el revisor fiscal debe tener en cuenta los riesgos de negocio que pueden generar una consecuencia sobre la información presentada en los estados financieros. Es decir, no basta con la revisión de la información financiera sino que el revisor fiscal debe estar atento a las diferentes situaciones que se presentan en el día a día de las labores de la empresa, pues dichas situaciones le pueden dar una orientación de dónde se presentan riesgos.

Conocimiento de la entidad para identificar incorrecciones

Los riesgos incluyen situaciones tanto internas como externas, transacciones y movimientos que pueden afectar de forma negativa la capacidad de la entidad para realizar el registro, procesamiento y revelación de los datos financieros de forma fiable. Ante esto, el profesional contable debe evaluar dichas situaciones e informar las incorrecciones que halle en su auditoría.

Al respecto, el anexo 4.1 del Decreto 2132 de 2016 contiene la NIA 315 en la que se exponen diferentes condiciones y hechos relacionados con riesgo para el negocio, los cuales pueden indicarle al revisor fiscal la existencia de riesgos de incorrección material en los estados financieros. A continuación mencionaremos algunos ejemplos:

Mediciones y estimaciones contables que contengan procesos y cálculos complejos como en el caso de los beneficios a empleados y estimaciones bajo cálculos actuariales.

Cambios normativos en materia de impuestos o nuevos pronunciamientos por parte de organismos que generen traumatismos en la depuración de impuestos por parte de la entidad.

Presencia de incertidumbre sobre fallos judiciales, litigios, entre otros, que generen pasivos contingentes; por ejemplo, garantías pendientes de resolver con clientes, garantías de préstamos, reparaciones de medio ambiente por la labor ejecutada en la empresa, entre otros.

Cambios drásticos en la inflación y políticas económicas que generen inestabilidad en diferentes sectores y cambios en la oferta y demanda de productos y servicios.

Implementación de cambios en la planta de producción que generen nuevos procesos de elaboración de productos.

Movimientos de grandes transacciones entre matrices y subordinadas.

Cuando la entidad crea relación con otras entidades para constituir negocios u operaciones conjuntas.

Tener filiales o establecimientos de comercio en países económicamente inestables en donde existan economías inflacionistas o devaluación de la moneda.

Evidencia de insolvencia por parte de la entidad.

Pérdida de clientes significativos.

Altos niveles de inventario en el almacén.

Imposibilidad de obtener créditos con entidades financieras.

Problemas para operar en óptimas condiciones.

Despido masivo de colaboradores.

Cambios drásticos en el sector en que opera la empresa, ya sea por nuevas regulaciones, introducción de nuevos mercados al país o tratados internacionales.

Se perciben intenciones de disponer de los activos de la entidad de forma indiscriminada.

Refinanciaciones de deudas con terceros y extensión de plazos con proveedores.

Deficiencias en los procesos de control interno y desatención de estos aspectos por parte de la dirección y los responsables de gobierno.

Presencia de incorrecciones en anteriores períodos y alto número de ajustes al cierre.

El personal contratado para ejecutar las labores contables y de emisión de información financiera no tienen la capacitación ni habilidades necesarias para cumplir con sus funciones.

Contratación de nuevo personal que implemente diferentes procesos tanto en la operación de la empresa como en el control interno de la misma.

Apertura de nuevas líneas de negocio en donde la entidad posee poca experiencia.

Como se evidencia a través de los ejemplos, es de vital importancia la obtención de conocimiento de la entidad y del entorno de la misma con el propósito de lograr identificar incorrecciones en la información financiera que presenta A dicho ejercicio en las Normas Internacionales de Auditoría se le conoce como conocimiento de la entidad y hace parte de los procedimientos para la valoración de riesgo.

El revisor fiscal debe llevar un registro de la información obtenida de este proceso de valoración de riesgo y de toda la información que considere relevante y suficiente para organizar su evidencia de auditoría, con el fin de que pueda justificar y sustentar los riesgos de incorrección material presentes en los estados financieros.

Entre los procedimientos de valoración de riesgo se encuentra realizar indagaciones a la dirección y miembros de la organización que puedan suministrar información relevante para la auditoría, además de efectuar pruebas sustantivas. Sin embargo, conforme al párrafo A5 de la NIA 315 el revisor fiscal puede realizar otros procedimientos como revisión de fuentes externas (revisar informes de analistas o entidades bancarias, revistas de negocios, entre otros) e indagaciones a asesores jurídicos o expertos en valoraciones con el fin de identificar riesgos de incorrección material.

Fuente:actualicese.com

Categorias: AUDITORÍA

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